¿Cómo mantener una piscina y cuánto te va a costar?

Una vez acaba el verano y toca afrontar el invierno, comienzan los tradicionales quebraderos de cabeza que surgen alrededor de cómo mantener la piscina. Aunque realmente hay que tener varias cosas en cuesta y prestarles una especial atención, lo cierto es que no se muestra como una tarea demasiado complicada, siempre y cuando tengas los conocimientos y las pautas necesarias.

Desde www.comerciallinas.com, una tienda online especializada en todo lo relacionado con el mantenimiento de piscinas, nos han dado una serie de consejos y pautas para proteger la piscina durante el invierno y gastar lo mínimo posible económicamente hablando.

¿Qué hacer con el agua?

mantenimiento

Antiguamente el agua era la principal preocupación en relación al mantenimiento de una piscina. Hay que tener en cuenta que no existían todos los avances de los que disponemos hoy en día, por lo que la única solución que había cuando el agua presentaba un mal estado, era vaciar la piscina por completo y volver a llenarla de nuevo con agua limpia. Esto conllevaba unos gastos de agua, de luz y de mantenimiento al fin y al cabo superior a lo deseado, pero no te preocupes, ya que hoy en día el mantenimiento de una piscina se traduce en economía, higiene y comodidad. Para ello es fundamental contar con la instalación y con los tratamientos adecuados.

Y es que aunque llenes tu piscina con agua limpia, debido a los agentes externos como el viento o el sol, se puede observar cómo se contamina por un sinfín de microorganismos que están en la atmósfera, más otros muchos que se encargan de introducir en el agua las personas al bañarse. Si no se tienen los cuidados necesarios, todos esos agentes externos se convertirán en suciedad, moho, hongos o algos en el peor de los casos.

También hay que tener en cuenta que el viento y la lluvia se encargan de llevar hasta el agua importantes cantidades de polvo, así como tierra, hojas, insectos, etc., que no hacen más que ensuciar y enturbiar el agua.

Pues bien, para combatir y acabar con estos problemas, puedes optar por dos tratamientos diferentes; uno químico y otro físico.

Tratamientos para combatir los agentes externos

Tratamiento químico

El tratamiento químico se encargará de que el agua cuente con la cantidad necesaria de desinfectantes; cloro, bromo y oxígeno entre otros. La cantidad debe ser suficiente para que tanto las bacterias como los microorganismos que acaben en el agua por diferentes razones puedan destruirse en el momento.

Tratamiento físico

El tratamiento físico aporta a la piscina un filtro que se encarga de retener en el interior, gracias a una bomba especial, toda la materia que se encuentra suspendida en el agua.

 Filtración

La filtración es uno de los pasos fundamentales para tratar de conseguir que el agua esté limpia. Va cogida de la mano del tratamiento químico, y es que uno sin el otro no conseguiría el objetivo deseado. De modo que si quieres que tu tratamiento de filtración sea efectivo, debe ir acompañado del tratamiento químico.

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